Valores
Moda sostenible
También conocida como "moda ética", o en su versión en inglés, "slow fashion", la moda sostenible tiene como criterios fundamentales la conservación de los recursos naturales, el bajo impacto ecológico de los materiales empleados y de los medios productivos, la reducción de la huella de carbono y el respeto de las condiciones de trabajo de las personas que de alguna u otra manera están involucrados en la fabricación de la ropa. Hay muchas formas de vestirse basándose en estos conceptos. Por acá y en las redes les cuento cómo voy aplicando estos criterios al momento de vestirme. También en base a ellos trabajo en mis asesorías. Sepan que todo es un proceso y que ningún cambio significativo se realiza de la noche a la mañana. Pero cada paso dado, por pequeño que parezca, cuenta.
Uso conciente
A veces no alcanza sólo con adquirir moda sostenible. Tenemos que tener en claro no sólo qué consumimos, sino cómo y por qué. Comprar ropa todos los días no es bueno (aunque compremos productos sostenibles) porque la acción excesiva en sí misma se vuelve dañina. Usar ropa que no nos guste no es bueno (aunque sea sostenible), porque no contribuye a nuestra felicidad y nuestra felicidad importa. Creo que usar la ropa pensando realmente en lo que hacemos y no dejándonos llevar por la inercia de la vida -es decir, de manera consciente- es una de las formas en las que vamos a alcanzar no sólo el cuidado del medio ambiente, sino un auténtico placer por hacer algo que tenemos que hacer todos los días, y que tal vez ya no nos producía felicidad: vestirnos.
Autovaloración positiva
Amor propio, autoestima alta... hay varias combinaciones de palabras que se puede usar para decir, básicamente, que nos gusta como somos y estamos en paz con eso. Lamentablemente no es habitual que así sea, especialmente cuando hablamos de nuestro cuerpo. El motivo principal que nos lleva a esto es el mandato social que tomó como bueno, correcto y apropiado un sólo tipo de cuerpo, dejando el resto de lado. Por decirlo en muy (muy!) pocas palabras.
La autovaloración es el resultado de relacionar nuestro autoconcepto (la idea que tenemos sobre nosotros mismos) con nuestros ideales (que en la mayoría de los casos son estos mandatos impuestos por la sociedad). Si queremos que nuestra autovaloración sea positiva, entonces este resultado tiene que se positivo. Cuando no lo es, a veces es porque nuestro autoconcepto es erróneo: nos creemos menos de los que realmente somos. A veces es porque nuestros ideales son erróneos: tratamos de llegar al cuerpo "correcto" implantado por la sociedad, cuando lo que en realidad tenemos que aprender es que nuestro cuerpo ya es bueno. Siempre lo fue.
En base a estos conceptos se forma mi trabajo. Ya sea que lo diga en voz alta o no, siempre están detrás porque así es como pienso, así es como me visto, esto es lo que yo creo, y me encanta trabajar para transmitirlo.
FLORA.
FLORA.